Y si a los 18 años no haces lo que te apetece ... dime ¿ Cuándo lo harás?
No hablo de cosas como no hacer caso a tus padres, y tampoco de escaquearte de tus obligaciones, no. No hablo de eso. Cuando te digo que realmente hagas lo que te apetece hablo de elegir cómo quieres ser y quiénes quieres que te rodeen, eso sí que lo puedes elegir y realmente está en tus manos.
Hablo de pintarte cada uña de un color si te da la gana y de pasarte la vida con un moño hecho en el pelo, de escuchar a Melendi o de comer gofres con chocolate hasta reventar, y cuando hayas reventado, seguir comiendo aún a riesgo de que te llamen gorda. Hablo de sonreír si te da la gana y si te sale de dentro y de enfadarte si te dan motivos necesarios. Hablo de saltar por la calle y gritar las veces que te de la gana. De cantar tu canción favorita aunque contenga la palabra "puta" . Hablo de mirar al cielo si te da la gana y de ponerte tonta si necesitas mimos, pedir que te hagan cosquillitas en la espalda. Hablo de caminar no como las demás sino como tú sabes hacerlo. Hablo de encerrarte en tu habitación y ponerte los cascos a todo volumen si te apetece, y llorar. De leer libros por la calle o no leerlos si no te gustan. Hablo de ir a la playa y hacer top-less incluso a riesgo de que te puedan ver. Hablo de pasar horas metida en una piscina hablando de monotema. De pasar más horas hablando de amor que haciéndolo. Hablo de reírte de lo peor, de pasar horas matándote por coger un tótem de algún juego de mesa. Hablo de hacer infinitos kilómetros para oír en directo tus canciones preferidas en la voz de una persona muy especial. Hablo de bajarte de un autobús en plena autovía de madrugada y tener que volver andando. Hablo de cambiar la sangre por alcohol. Hablo de coger a tu amiga de la mano y hacerla pasar por tu novia. Hablo de tener a las mejores amigas del mundo.
Hablo de vivir.
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