Y se dió cuenta que la vida no era eso. La vida es caer y levantarse. Y volverse a caer y volver a levantarse. La vida es alegrarte los viernes y joderte los lunes. Y abrazarte a quien te abrace. Y a quien no te abrace pues no te abrazas y punto. Y no pasa nada.
miércoles, 24 de agosto de 2011
Todo lo que habríamos sido tú y yo si no fuéramos tú y yo.
Me provoca una sonrisa plena, la número 3, una de mis sonrisas preferidas que él tanto conoce. Tiene el don de saber cuántas caras tienes, cuántas miradas, respiraciones, gestos o sonrisas y el significad de cada una de ellas. Otro de sus dones es el de repartir humildad, felicidad, sinceridad, amor y vida a las personas que le rodean y que él quiere. Siempre encuentra las palabras apropiadas para cada momento y las caras correspondientes. Es fascinante y sorprendente.
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