Y se dió cuenta que la vida no era eso. La vida es caer y levantarse. Y volverse a caer y volver a levantarse. La vida es alegrarte los viernes y joderte los lunes. Y abrazarte a quien te abrace. Y a quien no te abrace pues no te abrazas y punto. Y no pasa nada.
martes, 7 de junio de 2011
Blanca como la nieve, roja como la sangre.
Lo malo de la vida es que no tiene instrucciones de uso. Las instrucciones de un móvil las sigues, y si no funciona para eso está la garantía. Lo devuelves y te dan uno nuevo. Con la vida no pasa eso; si no funciona no te la devuelven nueva, tienes que quedarte con la que tienes, usada, sucia y averiada.
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